La música latina despidió con profundo dolor a uno de sus gigantes: Willie Colón, el legendario trombonista, compositor y cantante que se convirtió en pilar fundamental de la salsa. Su partida dejó un vacío imposible de llenar, pero su legado perdura en cada nota que revolucionó el género y en cada voz que, desde hace décadas, repite sus melodías como un himno generacional. Nueva York, la ciudad que lo vio crecer artísticamente y que fue testigo del nacimiento de un movimiento musical sin precedentes, será el escenario de su despedida oficial, donde familiares, amigos y admiradores podrán rendirle el último tributo.
La familia del artista compartió un mensaje conmovedor en el que destacó que el círculo íntimo de Willie Colón trasciende los lazos de sangre. “Su verdadera familia son los miles de personas en todo el mundo que crecieron escuchando su música, que bailaron al ritmo de sus canciones y que encontraron en su arte un refugio, una inspiración”, expresaron. También recordaron su espíritu indomable, una fuerza que lo acompañó hasta el final y que definió no solo su carrera, sino su forma de enfrentar la vida. “Vivió con una valentía que pocos poseen, dejando una huella imborrable en cada corazón que tocó”, señalaron.
Los homenajes al maestro se llevarán a cabo en tres momentos distintos, diseñados para permitir la participación tanto de sus seres queridos como del público en general. El sábado 7 de marzo, entre las 3:00 y las 8:00 de la tarde, se realizará una velación privada para familiares y amigos cercanos. Al día siguiente, el domingo 8 de marzo, en el mismo horario, la funeraria McMahon, Lyon & Hartnett abrirá sus puertas para que los seguidores puedan despedirlo en una velación pública. Ambos eventos tendrán lugar en este recinto, ubicado en el corazón de la ciudad que lo vio triunfar.
El lunes 9 de marzo, a las 9:30 de la mañana, la Catedral de San Patricio albergará la misa funeral pública, un acto que promete ser tan solemne como emotivo. Este templo, uno de los más emblemáticos de Estados Unidos y escenario de despedidas históricas, será el marco perfecto para honrar a un artista que trascendió fronteras. Conscientes del impacto global de su carrera, la ceremonia será transmitida en vivo para que sus seguidores en todo el mundo puedan acompañarlo en este último adiós. La transmisión estará disponible a través de los canales oficiales de la catedral, asegurando que nadie quede fuera de este momento trascendental.
Willie Colón no solo fue un músico excepcional, sino un arquitecto sonoro que moldeó la identidad de la salsa. Su trombón, cargado de pasión y técnica, se convirtió en un símbolo de resistencia cultural, mientras que sus composiciones —desde clásicos como *”Pedro Navaja”* hasta colaboraciones con figuras como Héctor Lavoe— siguen resonando en cada rincón donde late el corazón latino. Su partida cierra un capítulo, pero su música, su esencia y su espíritu rebelde seguirán vivos, recordándonos que el arte verdadero nunca muere. Ahora, Nueva York se prepara para decirle adiós a uno de sus hijos más ilustres, en un homenaje que será tan grandioso como el legado que deja atrás.


